Parte de una cara que el móvil no tenga que tapar
Elige una foto nítida tuya o de una persona adulta que haya aceptado la edición. Un retrato de pie o de cintura para arriba deja más sitio para el móvil, la mano y el look que un primer plano cerrado. Mantén la cara visible en la referencia. No hace falta que ya sostengas un móvil: la nueva postura se genera como parte de la escena.
Con una foto de partida sencilla es más fácil ver qué ha cambiado. Los filtros de belleza intensos, unas gafas de sol grandes o una mano sobre la mejilla dejan menos detalle que seguir. La escena puede alterar los rasgos incluso con una referencia clara, así que cuenta con revisar el resultado con atención.
Edita la habitación y el look antes de generar
El preset parte de Seedream 5.0 Pro, un encuadre vertical 2:3 y el ajuste 2k. Pulsa Recrear, añade tu foto en el estudio y revisa la descripción. La portada de la galería es un ejemplo de la escena, no una foto que se vaya a añadir a tu petición.
Las bombillas cálidas y el camerino son solo el punto de partida. Puedes pedir una habitación más pequeña, una chaqueta más oscura o menos objetos sobre el tocador. Mantén sencilla la posición del móvil: al lado de la cara y no justo delante, con la persona mirando hacia el espejo. El preset deja la pantalla del móvil fuera de la vista, así que no cuentes con que muestre un mensaje o una app realista.
Mira más allá de la cara
En las escenas de espejo conviene echar un segundo vistazo al móvil y a las manos. Revisa los dedos que sujetan el teléfono, su reflejo, la dirección de la mirada y cualquier objeto duplicado en el borde del espejo. Una cara puede resultar convincente mientras la mano o el reflejo delatan la edición.
Si un reflejo sale confuso, quita espejos de más o simplifica la postura en otra generación. Al compartir la imagen, preséntala como un retrato editado: la habitación, la ropa y el momento pueden ser inventados.





